domingo, 21 de marzo de 2010

ceremonia de los 8000 tambores

8000 TAMBORES SAGRADOS POR LA CURACIÓN DE LA MADRE TIERRA, POR LA VIDA Y POR LA PAZ
LLAMADO A LAS CUATRO DIRECCIONES


PROFECÍA:"

...
el día en que se reúnan los Sonidos de Ocho Mil Tambores Sagrados, será el inicio de la verdadera Sanación de la Madre Tierra, de Toda las Especies y la Familia Humana... para poder convivir en el camino de la Paz Sagrada, en conexión armónica con el Universo, la Madre Naturaleza, la Comunidad, la Familia y con nuestro propio Corazón. Es el tiempo de reunificarnos y reencontrarnos todas las Semillas de las Cuatro Direcciones para reactivar la energía cósmica, curar las heridas históricas, sanar a nuestra Madre Tierra, respetando la vida, la libertad y la dignidad de nuestros Pueblos."

Ancianos Otomíes

http://www.universidadindigena.org/uii/id21.html

§ Sellar y sanar los vórtices heridos de la Madre Tierra es urgente.

§ Identificar y activar los Centros Energéticos Indígenas de los Lugares Sagrados es nuestro deber.

§ Sembrar y fortalecer la conciencia de Amor y Respeto a nuestra Madre Tierra es trabajo de todos.

§ Es fundamental la recomendación ancestral indígena, de crear y practicar la Gran Cultura de Paz y de Vida.

§ Reconocer el uso energético y curativo de nuestros instrumentos sagrados como principio y objetivo de nuestra Misión Indígena.


Fotografia: Malena Gardella, en Lima-Perú











En Argentina




sábado, 6 de marzo de 2010

Construcción y Sonidos de Manguarés - Selva Perú

Es un instrumento semiótico usado para dar señales, y lo utilizan las naciones indígenas de la selva hasta nuestros días en ceremonias que van desde la recolección de frutos hasta la presentación ritual. Sus proporciones sobrepasan el metro y medio. Se le han asignado también las denominaciones de macho y hembra y se entiende que el tambor un poco más pequeño es el femenino. Estos tambores están localizados en muchas partes de la selva y sin duda alguna se conservan por tradición y son muy probablemente de origen precolombino.

Comunidad Nativa Boras - Iquitos
Hacer Click para escuhar sonidos:

Ceremonia de Construcción de Manguaré.
Comunidad Shipibo-Conibo
hacer click en enlace:

Tambor Wari - Perú




Rescate de un Tambor Wari del valle de Huarmey
Museo de Arqueología, Antropología e Historia del Perú

En 1934 el arqueólogo peruano Julio C. Tello adquirió un extraordinario tambor en el valle de Huarmey, ubicado en la costa nor-central del Perú. Entonces, la pieza fue sometida a un trabajo de restauración, luego de lo cual paso a formar parte de la colección de la Curaduría de Materiales Orgánicos del MNAAHP.Después de setenta años, evaluamos su estado de conservación y se determinó la necesidad de intervenir la pieza con el fin de lograr los siguientes objetivos:

a.- Renovar el trabajo de conservación y restauración aplicado. b.- Registrar la técnica de manufactura. c.- Registrar y reconstruir su iconografía pintada. d.- Recuperar la pieza para su exhibición pública. El tambor se caracteriza por estar completamente cubierto de cuero y decorado con diseños policromos de estilo Wari. El motivo principal es una versión del famoso "Señor de los Báculos", que caracteriza este horizonte cultural y se constituye en la figura central del panteón religioso de la época (s. VII-X d.C.). Código del tambor Wari: MO-1713 Responsables de la restauración e investigación:Victor E. Falcón HuaytaRosa Martínez NavarroMilano Trejo Huayta

Tambores Nazca y Mochica. Perú

Tambor Nazca
Musee d´Homme - Paris



Tambor Nazca





Ejecutante de Tambor - Mochica





miércoles, 24 de febrero de 2010

Artículos sobre el Checo


En el Museo de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre (Lima), se encuentra la famosa "La Jarana" (c. 1840-50) de Ignacio Merino, pintura en la que se observa a un negro tocando un instrumento de percusión hecho de calabaza. Este instrumento, que se asociaba con el cajón como uno de sus precarios antepasados, es en realidad un "checo" - aunque Jiménez Borja dice que es una angara. Es difícil poder determinar cuál fue primero, si el checo o el cajón, u otras variantes como la angara. Lo cierto es que todos estos instrumentos de percusión tienen distintas características que los hacen valiosos en su diversidad, compartiendo sin embargo una raíz común: haber sido medios para la expresión de las comunidades negras peruanas en su resistencia contra el esclavismo y la segregación de la que eran objeto. La música negra era fuertemente reprimida, no sólo por considerarse que alentaba el liberacionismo y las revueltas de los esclavos, sino también porque con sus ritmos demoníacos incitaba a cometer desbordes paganos, sobre todo corporales. Por esas razones, los instrumentos de percusión de los negros fueron prohibidos tanto por la Iglesia católica como por las autoridades virreinales, y una década antes de la Independencia habían desaparecido casi por completo todas las referencias a los mismos. Esa prohibición, aunque injustificable, no es incomprensible, pues no se trataba de los ordenados conjuntos barrocos de cuerdas. La vitalidad de la que ha gozado y de la que pueda seguir gozando la música peruana, le debe mucho -como otros géneros americanos- a sus raíces africanas; especialmente por su percusión que le ha aportado su carácter marcadamente dionisíaco. El goce del oído junto al más libre movimiento del cuerpo son todo lo contrario al orden armónico que más le conviene a toda autoridad. Si Platón quería expulsar de la ciudad a los flautistas porque, según él, cultivaban un carácter imprudente, desordenado y desobediente entre los ciudadanos (ver República 399), con qué mayor razón (si le comparamos con los instrumentos de viento) las autoridades virreinales y los moralistas no podían sino censurar la desfachatez de esos negros percusionistas. No en vano señalaba Descartes que la percusión (la batuta, como él la llama) es lo que mejor imprime el ritmo acompasado en el cuerpo a través de la danza (ver Compendio de Música, pp. 94-95). Del mismo modo como Aristóteles señalaba (en Poética 1447a) que el tambor producía en los griegos su mímesis -con la danza- a través de un ritmo sin melodía.


EL "CHECO": ANTIGUO INSTRUMENTO MUSICAL
Por: Luis Rocca Torres (Sociólogo y socio-fundador del Museo Afroperuano)



El “checo” es un fruto de la naturaleza denominado popularmente “calabazo”. Se caracteriza por ser redondo u ovalado. Se le hace una abertura en una de los costados y sirve como instrumento de percusión, es una especie de tamborcillo redondo con buena resonancia. Se le hacen dos agujeros para introducir una cintilla bicolor que sirve para sujetarla.
El calabazo es un fruto muy valorado tanto en el mundo indígena como en el afro descendiente. Tiene diversidad de formas y usos a lo largo de la historia. Por su forma hay redondos, alargados (sirven para guiros) y pequeños (sirven como sonajas para niños).
En la cocina a lo largo de la historia ha tenido diversos usos según su forma. Sirve de recipiente para agua, chicha o aguardiente. También se utiliza como mate o plato para comer. También antiguamente les denominaban “lapas”, que funcionaban como las fuentes para los piqueos. Aunque los utensilios de cocina han variado de materia (porcelana, plástico) todavía hay regiones donde se conserva el calabazo, cortado adecuadamente, como parte de la vajilla cotidiana. La primera pintura del checo apareció en una obra de Cisneros Sánchez en 1850. Luego el escritor José Mejía Baca en un artículo de El Comercio describió la forma como se tocaba el checo en una jarana zañera en 1938. En la década del 70 el escritor Ríos Verástegui captó una fotografía en que aparece Medardo Urbina “Tana” y Juan Leyva Zambrano con el checo. La artista Susana Pastor logró registrar una fotografía de un checo en el primer quinquenio de la década del 80. También logramos reproducir una copia de la fotografía registrada por Ríos Verástegui. Las mencionadas imágenes están publicadas en el libro “La Otra Historia” (1985). En el año 1979, por iniciativa del norteño Ríos Verástegui, se produce una interesante experiencia. Varios “checos” de Zaña, fueron llevados a Lima. Guillermo Durand, muy amigo de Ríos, organiza un programa artístico, con reconocidos artistas. En el escenario aparecieron Abelardo Vásquez y Arturo “Zambo” Cavero tocando “checos”. Junto a ellos estaban otros afamados artistas tocando guitarra y cajón. El reconocido fotógrafo Carlos “Chino” Domínguez, hizo algunas tomas fotográficas de las escenas. Luego de esa experiencia el checo no volvió a aparecer en los escenarios limeños, durante varios años. En Zaña una peculiaridad importante es que se usa el checo como instrumento musical para acompañar cantares y danzas antiguos. Es un instrumento que es considerado en el norte más antiguo que el cajón. El checo ha tenido sus vicisitudes. Durante cerca de una década prácticamente estuvo en desuso. Desde 1980 a 1990 no se tocaba en el norte. Pero gracias al esfuerzo de los gestores del Museo Afroperuano, se han hecho trabajos intensos para su renacimiento.En aquellos tiempos críticos con el apoyo del zañero Guillermo Briones logramos conseguir a fines de la década del 80 varios checos grandes. Algunos de ellos forman parte ahora de la colección del Museo Afroperuano. El 30 de agosto de 1987 surgió en Zaña el grupo Alma Zañera y luego a comienzos de la década del 90 incorpora el checo, a sus instrumentos musicales. Después en la década del 90 Susana Baca visitó Zaña y también incorporó el checo a su equipo de instrumentos musicales. Con ella, nuevamente se presentó el checo en espectáculos de Lima. El grupo artístico chiclayano “Llampallec” así como el grupo “Herencias” empiezan a utilizar el checo como instrumento musical. “Llampallec” incorporó el "checo" como parte de sus instrumentos musicales desde 1997. Desde esa fecha hasta la actualidad han difundido la importancia de este instrumento. En los últimos años han empezado a difundir también la melodía del “Golpe de Tierra" que se acompaña con checos. El Museo Afroperuano a partir de mayo del 2008 ha sembrado semillas en sus jardines interiores el calabazo redondo (checo) y ya tuvimos la primera cosecha. Por su parte la ingeniera agrónoma Anaí Chambi Echegaray en el distrito de Jayanca ha colaborado con la siembra y luego cosecha de checos grandes. Los grandes frutos se dieron entre noviembre y diciembre del año señalado. En la actualidad en el Museo Afroperuano estamos en la segunda cosecha de checos. En estos momentos el personal del Museo Afroperuano hace esfuerzos para difundir y diseminar la técnica del sembrado de calabazos en las campiñas de la región para luego promover el uso de sus frutos: “los checos” como instrumento musical de percusión. Por su parte el joven Luis Legoa en los últimos años ha hecho también esfuerzos por difundir el checo en Zaña. Queremos destacar que en el Africa -desde tiempos antiguos hasta la actualidad- existen algunos pueblos que usan variados instrumentos de percusión hechos a base de calabazos. Hemos visto diversos grabados y videos sobre el Africa al respecto. Es un tema que abre todo un campo de investigación.

PUCP | El Checo



El "Checo" es un instrumento de percusión afroperuano que fue creado en la colonia por los africanos y sus descendientes que se establecieron en la costa peruana. Actualmente está casi desaparecido. Sin embargo, las organizaciones culturales como el Museo Afroperuano, y otras tienen el propósito de recuperarlo, revalorizarlo y difundirlo como instrumento musical. Están desarrollando una campaña llamada "Renace el Checo". Chalena Vásquez.


hacer click en enlace:

El Checo y la Angara: instrumentos ancestrales de percusión del Perú.


Imágenes del año 1979, especial cultural para la TV producido y conducido por el Dr. José Durand; Pepe Durand para los amigos. Aquí aparece el Dr. Arturo Jiménez Borja dando una pequeña cátedra de instrumentos musicales peruanos de percusión. Toca Abelardo Vásquez y Arturo Zambo Cavero.

viernes, 15 de enero de 2010

miércoles, 13 de enero de 2010

martes, 12 de enero de 2010

* NIÑO CON TAMBOR (balde de pintura)


Hacer click en el enlace:
Chicago

Taller "Tambores de la Alegria" - 2008


Al Encuentro lúdico, abuela nieta, padres e hijos,
mamis e hijos




Las mamis se divirtieron más...



Una abuela feliz por su nieta...
y la alegria de tocar cajón con energía!!



Encuentro nieta y abuela!!



Construcción de tamborcito,
con material reciclado




Dificultades manuales??



Listo!






Todos juntos



Fue un honor trabajar con la familia







lunes, 11 de enero de 2010

Tambores y Sistema Inmune. Oyana Abigel

EL SONIDO DE LOS TAMBORES ESTIMULA EL SISTEMA INMUNE

No son sólo instrumentos para viajar al "más allá" o elementos rituales del folclore religioso: una reciente investigación científica ha confirmado que tocar los tambores en grupo incrementa la capacidad defensiva del organismo. Hoy sabemos que, con sus tambores rituales, las comunidades tribales no sólo abrieron un puente a otras realidades sino también una estrategia de sanación sencilla y accesible de la que todos podemos beneficiarnos.

Muchos antropólogos se habrán sentido satisfechos. Los pueblos llamados primitivos han demostrado nuevamente poseer un grado de intuición difícilmente concebible desde una perspectiva etnocentrista. En esta ocasión la noticia llega del mundo de la medicina y hace referencia a los rituales de muchas de estas culturas, en cuyas ceremonias colectivas de sanación han estado casi universalmente presentes los círculos de tambores.

En los últimos años estas prácticas han experimentado un resurgir en el campo de las terapias alternativas y las medicinas tradicionales. Pues bien, ahora ha venido a sumarse a ellas una perspectiva más científica emanada de una
investigación desarrollada por el Instituto del Bienestar Mente-Cuerpo, adscrito al Centro Médico californiano de Meadville (EE.UU.), cuyas conclusiones serán publicadas a principios de este año por la revista Terapias alternativas.

El equipo médico de ese organismo ha descubierto que un tipo particular de tamboreo de grupo, conocido como tamboreo compuesto, está relacionado con un incremento en la actividad de las células defensivas capacitadas para combatir el cáncer y las enfermedades virales así como con una alteración, beneficiosa para el organismo, de las hormonas relacionadas con el estrés.

El neurólogo Barry Bittman, director de la investigación, ha hecho público que este estilo determinado de tamboreo grupal aparece correlacionado con un fortalecimiento del sistema de inmunidad natural del organismo. Dicho descubrimiento -publicado bajo el título Efectos de la terapia de la música de tamboreo de grupo en la modulación de los parámetros de inmunidad neuroendocrina en individuos normales- sostiene que esta terapia musical propicia la actividad defensora de la linfocina y promueve cambios químicos beneficiosos. El tamboreo compuesto, según sus conclusiones, resulta ser un "impulsor del estrés" útil para el organismo, análogo a la risa.

Sin embargo, el propio Bittman ha advertido que el descubrimiento no debe ser magnificado por el momento: "Si alguien me preguntara si el tratamiento es valioso para los enfermos de cáncer yo respondería que hay una promesa pero que necesitamos mayor investigación. Necesitamos conocer cuánto duran los beneficios y la frecuencia de sesiones que se requieren para mantenerlos así como la aplicabilidad de la terapia fuera del ambiente clínico".


CÉLULAS ASESINAS
En la moderna investigación contra el cáncer, una de las metas fundamentales es la de identificar terapias que logren estimular la respuesta inmune del enfermo. Y eso es justo lo que parece lograr el tamboreo compuesto: un significativo aumento de la actividad de las células NK (células blancas asesinas que atacan a los tumores y a las células infectadas) y LAK (linfocitos o células defensivas) entre los sujetos del experimento, comparado con niveles fijos o incluso en declive de los sujetos de control no sometidos a la terapia. El hecho representa el reverso de la llamada "respuesta clásica al estrés", en la que las actividades estresantes deprimen la resistencia inmunológica.

Pero además de aumentar la fortaleza de las células NK y LAK, que resultaban estimuladas por la interleukina-2 y el interferon-gamma (sustancias de naturaleza proteica conocidas como citoquinas, secretadas por las células y que actúan como modificadores de la respuesta biológica y están implicadas en la inmunidad), el estudio también corroboró otro hecho significativo: las personas sometidas a la terapia mejoraban sus estados de estrés por el cambio en las relaciones entre las hormonas DHEA y cortisol en el plasma sanguíneo, aumentando la proporción de la primera sobre el segundo, condición que beneficia asimismo al sistema inmunológico. El estudio concluye que el tamboreo posee el potencial de modular determinados parámetros neuroendocrinos y neuroinmunológicos.

No sólo los detalles científicos son importantes. La accesibilidad de la terapia también puede jugar un papel destacado en su difusión. Y es que "lo mejor del sonido de los tambores -afirma Bittman- es que puedes exponerte a él en cualquier lugar unos minutos al día. El tamboreo compuesto permite que las personas, tanto enfermas como sanas, obtengan una enorme variedad de beneficios físicos y psicológicos. Creo que estos sonidos deberían formar parte de nuestro cuidado integral."

Cuidado integral que, por cierto, debió ser conocido de forma empírica por las variadas culturas tribales del planeta en las que el tambor aparece como uno de los más antiguos instrumentos utilizados para la sanación, los rituales de paso o iniciación, la comunicación inter-tribal y el contacto con la tierra y el mundo de los espíritus. Los expertos en chamanismo, tras estudiar estas prácticas, han concluido que el tamboreo es una "tecnología sagrada" que nos conecta con profundos ritmos vitales proporcionando a los practicantes una perspectiva de unidad cósmica con indudables beneficios en el plano físico y en el psiquismo humanos.¿Y por qué el tamboreo resulta ser una experiencia tan
poderosa? Las razones científicas no se conocen todavía si bien los sacerdotes y chamanes, desde su propia perspectiva mística, afirman que todo lo que existe posee una vibración; y eso incluye a las estrellas y a los seres humanos. Este ritmo primario, "el latido del universo", es despertado en el microcosmos del individuo por el sonido del tambor y experimentado como una energía interna que permite la experiencia terapéutica. En este sentido han ido encaminados los trabajos realizados por la organización norteamericana Rhythm for life con enfermos de Alzheimer y Parkinson, que han superado sus expectativas médicas gracias a la exposición a estos patrones rítmicos.


TERAPIA EN CÍRCULO
Aunque los efectos terapéuticos de las distintas clases de música han sido investigados sobre todo en la última década, nunca hasta la fecha se había realizado un estudio controlado de la magnitud del dirigido por el doctor Bittman, quien ha presentado una variedad de protocolos de diferentes tamboreos
grupales a los que han sido expuestos 111 individuos voluntarios sanos, de una edad media de alrededor de 30 años.

En la investigación, el equipo médico examinó cuatro tipos de sesiones de tamboreo grupal de una hora de duración. Estos cuatro tipos fueron definidos en las categorías de: tamboreo básico -en el que un instructor explicaba el tema durante media antes de conducir al grupo a experimentar la terapia en el tiempo restante-, tamboreo de impacto -donde el sonido de los tambores se incrementaba hasta un 80% y la disquisición teórica disminuía hasta el 20% de la sesión-, tamboreo chamánico -con un chamán maya que conducía al grupo y los instruía en aspectos culturales y espirituales- y tamboreo compuesto.

De entre todos ellos, fue el tamboreo compuesto el que mostró los resultados más concluyentes en las pruebas preliminares. En esencia, éste consistía en que los sujetos giraran, cogidos de la mano, alrededor de un círculo con velocidad creciente hasta que cayeran al suelo. En semejante estado de liviandad comenzaban a tocar sus tambores en un ritmo determinado por el número de sílabas de sus nombres particulares. Por último, ejecutaban sus sonidos guiados por dos temas imaginarios. Los participantes se vieron obligados a pasar por varios tests psicológicos que detectaban sus niveles de ansiedad o depresión, comprometerse a no utilizar durante el tiempo del estudio medicamentos, alcohol u otro tipo de drogas e, incluso, abstenerse de actividad sexual ya que ello condicionaría su química corporal.


LO IMPORTANTE ES PARTICIPAR
Conviene precisar, en cualquier caso, que los resultados del estudio han confirmado los beneficios del tamboreo activo, esto es, no del simple hecho de escuchar el sonido de los tambores sino de participar en él. De hecho, el grupo que simplemente se limitó a escuchar los tambores no obtuvo los resultados de aquellos que actuaban como músicos. La escucha pasiva parece demostrarse notablemente menos eficaz que la actividad musical creadora.

Las conclusiones del beneficioso efecto terapéutico del tamboreo compuesto no implica, en cualquier caso, que éstas puedan o no hacerse extensivas a otros instrumentos musicales.

La elección de los tambores fue tomada por su fácil accesibilidad además de por su fuerte presencia cultural en la historia de las comunidades humanas, en las que los círculos de tambores han sido elementos importantes de los sistemas holísticos de sanación. Si los mismos resultados son conseguidos por otro tipo de manifestaciones musicales deberán confirmarlo futuros estudios.

Oyana S. Abigel

* FRAME DRUMS


Música

Se originó en Oriente Medio, India, Roma

Tambores 2008














Sonido de tambores en Seminario PLDS - Univ. Pacífico (Perú, Bolivia y Ecuador). 2007

Seminario Presencial del Programa de Liderazgo y Desarrollo Social, organizado por la Universidad del Pacífico dirigido a un grupo de 20 jóvenes del Perú, Bolivia y Ecuador.